Mantener los neumáticos en buen estado no siempre está entre las prioridades de los conductores, pero los datos demuestran que su desgaste puede ser un factor de riesgo en los accidentes de tráfico. Según los datos recopilados por Reynasa Recambios, basados en el Anuario Estadístico de Accidentes de la Dirección General de Tráfico (DGT), los neumáticos deteriorados están presentes en hasta el 2% de los accidentes con víctimas en vías interurbanas.
No se puede afirmar que el mal estado de las ruedas sea la única causa de estos siniestros, pero sí es un factor determinante. Unos neumáticos deteriorados reducen la adherencia, aumentan la distancia de frenado y elevan el riesgo de reventones, especialmente en condiciones climatológicas adversas como las del otoño, caracterizadas por lluvias, vientos y temperaturas bajas.
El impacto de los neumáticos deteriorados en los accidentes
Los vehículos implicados en accidentes con víctimas que circulaban con neumáticos desgastados varían según el tipo de automóvil.
- Turismos: De los 41.382 accidentes con turismos implicados el año pasado, 212 presentaban neumáticos muy desgastados o defectuosos. Además, en 69 casos hubo reventones, lo que puede derivar en pérdida de control del vehículo y accidentes graves.
- Camiones de menos de 3,5 toneladas: Estuvieron involucrados en 742 accidentes con víctimas. De estos, 8 vehículos circulaban con neumáticos desgastados, representando el 1,07% del total.
- Camiones de más de 3,5 toneladas: De los 2.865 camiones implicados en siniestros, 18 circulaban con neumáticos deteriorados. En 39 ocasiones se produjo un reventón, lo que puede ser especialmente peligroso en estos vehículos de gran tonelaje.
Riesgos de conducir con neumáticos en mal estado
Conducir con neumáticos deteriorados afecta directamente la seguridad y puede generar situaciones de peligro como:
- Mayor distancia de frenado: Un neumático desgastado pierde agarre, especialmente sobre mojado, lo que aumenta la distancia necesaria para detener el coche.
- Riesgo de aquaplaning: Con menos dibujo en la banda de rodadura, el agua no se evacua correctamente, provocando la pérdida de contacto con el asfalto.
- Pérdida de estabilidad: Neumáticos irregulares o con desgaste excesivo pueden generar vibraciones, afectar la dirección y comprometer la maniobrabilidad.
- Reventones: Cuando un neumático está deteriorado, es más propenso a fallar repentinamente, lo que puede derivar en accidentes graves, especialmente a alta velocidad.
Cómo evitar problemas con los neumáticos
Mantener en buen estado los neumáticos es clave para la seguridad vial. Algunas recomendaciones esenciales son:
- Revisar periódicamente la presión según las indicaciones del fabricante.
- Comprobar el desgaste de la banda de rodadura, asegurándose de que la profundidad del dibujo no sea inferior a 1,6 mm.
- Evitar cargas excesivas, ya que pueden acelerar el desgaste y aumentar el riesgo de reventón.
- Realizar alineaciones y equilibrados periódicamente para evitar desgastes irregulares.
- Sustituir los neumáticos cuando sea necesario, sin esperar a que el deterioro comprometa la seguridad.
La seguridad empieza por los neumáticos
Aunque las principales causas de los accidentes en carretera siguen siendo el consumo de alcohol, las distracciones o la somnolencia, el mantenimiento del vehículo, y en especial de los neumáticos, sigue siendo un aspecto fundamental para reducir riesgos.
Si quieres asegurarte de que tu coche está en condiciones óptimas, visita un taller especializado y revisa el estado de tus neumáticos con frecuencia. Unos neumáticos en buen estado pueden marcar la diferencia entre un viaje seguro y un accidente evitable.